miércoles, 11 de abril de 2007

Cumpleaños feliz (para los demás)

El 23 de abril es un día importante. Murió Cervantes y nació Shakespeare, o murieron los dos y nació Josep Pla, o también se murió, o ya no me acuerdo. También es el día que un tal Jorge se cargó a un dragón, y en vez de meterlo en la cárcel por haber extinguido una especie, le hicieron santo. A ver qué harán con el que atropelle al último lince.

La cuestión es que un 23 de abril mi madre se puso a parir y nací yo. Por eso mi edad se cuenta en primaveras. Y al principio te lo pintan todo muy bonito: naciste el día del libro, oh, oh, y encima te gusta leer, oh, oh, ¿por qué no te dedicas a eso?, oh, oh, a leer, y a informarte sobre la cultura, y a informar a los demás, y ¿por qué no te vas a vivir a Barcelona donde el día de tu cumpleaños se celebra por todo lo alto? Sí, sí, voy a Barcelona, sí, voy a celebrar el día de mi cumpleaños el mismo dia que esta gente se regala libros y flores y parece tan feliz.

Sí, voy a dedicarme a los libros y al día de su celebración y a su puta madre que no es la mía. Y ahí va la explicación: el próximo 23 de abril tengo que trabajar. Pero no trabajar como las personas normales, de 8 de la mañana a 3 de la tarde. No soy una persona normal.

El próximo 23 de abril tengo que hacer una crónica de las fiestas que se hacen en honor a los libros, a san Jorge, a las rosas y al carpe diem, y que nononononononono se hacen en mi honor (que, según mi criterio, soy la persona más importante del mundo). Me reexplico: tengo que ir a las últimas fiestas de la tarde, donde todo el mundo bebe alcohol y se emborracha, tengo que ver a la gente, saludar, ser simpática, sacarles exclusivas, y volver a la redacción a última hora para escribir la crónica que saldrá publicada al día siguiente.

Cuando acabe de escribirla, los otros ya estarán en fase de resaca.

La crónica tendría que titularse: "El cumpleaños que me perdí". Pero creo que no me dejarían publicarla así. Hoy he solicitado clemencia.

Yo: Por piedad, mi señor director!
Director: Piénsalo, te quiero a ti porque eres insustituible.
Yo: Estoy a vuesa merced. Lejos del lugar donde nací, sois mi única familia, no provoquéis mi rencor.
Director: No es rencor lo que te exijo, sino profesionalidad, y estás en una edad en la que el trabajo es lo único importante.
Yo: Pero mi señor director...
Director: Y no me mires así, que con esos ojazos me puedes.
Yo: Podría acusarle de abuso de poder.
Director: Y yo podría despedirte, no te jode.

Bueno, no ha sido exactamente así, pero así es como me siento. Oh, mi cumpleaños consistirá en ver cómo se divierten los demás mientras yo trabajo. Y eso no es lo más cruel. Sino que, además, tendré que dejar constancia de ello.

6 comentarios:

Mario Milagro dijo...

vaya cambio de estilo, nunca la palabra "melalcoholia" tuvo tanto sentido.

Mel Alcoholica dijo...

Desde luego, Mario. Lloro cerveza.
Galahan: entiéndelo, por favor, he tenido que hacerlo. Será algo momentaneo. Ya sabes a lo que me refiero.

Galahan dijo...

Claro que sí! No te preocupes, mujer.
Pos na, que me parece muy bien y que siento la molestia :S

Pero déjame repetir que Feliz Cumple!
:D

Besitos, abrazos y libros!
Celébralo melalcoholicamente!

Abraham dijo...

Te habla un cumpleaños 6 de Enero, ... que ademas llamaba a sus keridos primos para que vinieran ese dia por lo menos y pasarlo bien pero lo que te encuentras es que el tema de conversación fue él mote que me habían puesto en le colejio, el dia mas feliz se tornaba en el dia de la maxima humillación. Es triste pero algunos lo vivimos antes, desde entonces no esperas divertirte en tu cumple, rechavas el protagonismo y te averguenzas.

Esceptico2007 dijo...

Hoy es veintitrés de Abril. Así que, si las cuentas no me fallan y tu madre ni se equivocó, ni te mintió, es tu cumpleaños. Como no te conozco, felicitarte sonaría estúpido y falso. Pero sí te deseo que pases un buen día, aunque este calor sofocante lo pringue todo.

Joan

Mel Alcoholica dijo...

Joan! Muchas gracias! Pero pasé una mejor noche que un buen día. Y lo que lo pringó todo fue el alcohol, como siempre!