viernes, 26 de enero de 2007

Alergia

Estoy triste. Y es una putada, porque soy alérgica a la tristeza. Cuando me pongo triste me lloran los ojos y moqueo, y no gano para kleenex. Entonces acabo sonándome con papel de periódico, y cuando tengo esa hoja rugosa raspándome las narices se me ocurren un montón de cosas raras, y a veces incluso veo el futuro. Yo qué sé, veo que mi futuro es igual que el presente, y como el presente no me acaba de convencer, pues pienso: joder, que una cosa es soportarlo ahora, pero otra muy distinta, mantenerlo durante un montón de siglos. Un psé-sente vale sólo cuando sabes que es provisional.

Bueno, he llegado a casa hace un rato, con la idea de servirme una copa de vino y cenar algo. Y, claro, como ocurre siempre en estos casos, en la bodega sólo quedaba un René Barbier Cabernet Sauvignon, crianza del 2000, que ya es algo, porque en la nevera no quedaba nada.

Con el tinto en los labios me he puesto a pensar en ese tío, De Juana Chaos, y ya sé que es raro pensar en eso cuando estás triste, pero es que cuando me pongo triste veo el futuro; y la cuestión es que con él no he visto un futuro, sino dos.

En uno de ellos, el tío moría en la cárcel, y se armaba la de dios. La gente salía a la calle, quemaba autobuses y contáiners. En uno de los altercados, un ertzaina mataba a un jarrai de un tiro en la cabeza que luego alegaría que iba destinado al aire pero que dio la puta mala suerte que rebotó con una señal de tráfico. Los etarras recuperaban el apoyo incondicional de Batasuna, incluso de Ibarretxe, los peperos exigían a los socialistas que se mantuvieran fuertes. Estallaba una guerra civil.

En el otro futuro, la Audiencia Nacional permitía que De Juana Chaos recibiera ayuda humanitaria al menos unos días. "Sí, es un capullo integral", pondría en la sentencia, "él mismo provocó su estado y ha conseguido darse protagonismo; pero que se recupere en casa no le hace daño a nadie, sólo a su cabezonería". Entonces saltarían los peperos diciendo que los socialistas son unos cobardes, y que en este país no hay justicia, y que los etarras son unos privilegiados y que la gente no quiere vivir en esta situación.

Alguien, en su casa, se preguntaría: "Pero ¿de qué coño de situación me hablan, si yo sigo haciendo mi vida, comprando pan en la panadería y saliendo por las noches, y viendo la final de OT?". (que, por cierto, ayer vi OT por primera vez y creo que este rollo que estoy soltando ahora es fruto del shock).

La cuestión es que en el segundo futuro, habría mucho bla bla bla, y un montón de temas de políticos, y debates coñazo, y columnas de opinión, y plenos extraordinarios, y telediarios interminables, insultos en la radio de Federico Jiménez Losantos, y mucho, mucho, pero que mucho papel de periódico gastado.

Y yo podría limpiarme los mocos tranquilamente.

5 comentarios:

Mario Milagro dijo...

guay!

Francisco M. Ortega Palomares dijo...

Espero que al menos el Cabernet Sauvignon, crianza del 2000, te despejara algo la tristeza. El futuro lo da la necesidad del presente y lo que, en este momento, necesitamos es calma y mucha humanidad. No tanto aspaviento crispado.

Pdt.- Gracias por la visita y el comentario. Un saludo Mel.

La Chirvi dijo...

Mi mayor duda es cómo tenías después la nariz: porque, chocho, el papel de periódico despinta.
¡Ah! Gracias por el resumen. Eres una diosa, chocho, una leyenda viva. Así que a tus pies.

KUTXI dijo...

Hola, llego vía Saltasetas. Me gusta tu blog. Me ha gustado mucho la entrada previa, la de Satán.

Saludos.

Mel Alcoholica dijo...

Ando por aquí, pero el tiempo me ha amordazado, y me ha atado las manos a la espalda con la correa de un reloj.

Por si alguien quiere pagar el rescate, os comunico que mi sueldo no es muy alto.