miércoles, 14 de febrero de 2007

Princesa por una noche

Hoy he soñado que me casaba con el príncipe. Bueno, no exactamente. Resulta que el hombre se había divorciado de Letizia (por nada en particular, sólo que ella estaba harta de pasar tantas horas en Palacio viendo cómo a su alrededor todo se desmorona y no tiene la posibilidad de sacarse una exclusiva potente; la princesa no está triste, la princesa está aburrida).

Pues eso: Felipe y Letizia habían cortado de forma amistosa, y aquél era el día que se anunciaba, en privado, mi compromiso con él. Mis padres, republicanos, estaban muy contentos. Mi padre pensaba: "por fin tendremos un espía en bando enemigo". Mi madre pensaba: "mierda, ahora tendré que ponerme zapatos de tacón".

Estábamos como en una fiesta, y por ahí andaba el rey. El rey y yo éramos colegas, y cuando me veía, venía corriendo a darme un abrazo. A mí me ponía en un compromiso, la verdad, porque es muy complicado hacer una reverencia y abrazar a alguien a la vez. Yo doblaba la rodilla, y al abrazarme él, casi se la clavo en un sitio sin querer.

Luego me sentaba en un patio con Letizia y sus hermanas (con la muerta también) y mirábamos cómo se hacía de noche. No estaban enfadadas conmigo; sólo fingían que no me conocían de nada. Letizia no paraba de repetir lo liberada que se sentía, y yo también era muy feliz.

Entonces me tocaba coger un avión para instalarme en Madrid con mis lacayos. Y el avión se estrellaba.

7 comentarios:

Abraham dijo...

Muy bueno, ver los sueños de los que todavía podeis. La verdad es que mola que os llevarais tam bien las letizias y tu pero resulta raro q el principe y tu... lo hiciste por un braguetazo no? jejeje

Mel Alcoholica dijo...

Oye, quién sabe. A lo mejor, después de besarle, se convierte en...
vamos a dejarlo, que hoy sólo está permitido pensar en el amor!

al dijo...

Seguro que te interesa: en portugués, a los tacones de goma (si los hay) se les llama "saltos de borracha".

superpicnic dijo...

y los nuevos principes seran como no, alcoholicos. que guay.

Mel Alcoholica dijo...

Por favor: quienquiera que sea mi príncipe, yo pongo la pintura azul. Pero él, en lugar de zapatos de cristal, deberá regalarme unos saltos de borracha.

En nuestro reino, se podrá beber tanto como se quiera; pondremos colchonetas en el suelo, para que nadie se haga daño, y airbags en todas las autopistas.

Y prohibiremos la entrada a la cirrosis.

Mario Milagro dijo...

Que casualidad! mira lo que me he encontrado:
http://letizia-ortiz.blogspot.com/

Mel Alcoholica dijo...

nos vigilan!!!!