domingo, 9 de septiembre de 2007

El Premio Putada

Un abuelo-hermano del caratonto Vicentín


Hoy mi hermano el maligno me ha hecho reflexionar. Estaba en su casa, que no es suya de verdad, porque se la alquila a un propietario que debe tener un montón de pasta, y de repente he visto un gato. Era un gato marrón, con los ojos marrones, y he exclamado:


"Tiene cara de tonto".

Se parecía un poco al gato de Alicia en el País de las Maravillas, ése que se reía y se quedaba su sonrisa flotando, el gato de Cheshire, creo que se llama. Bueno, pues el gato de la casa de mi hermano el maligno no se reía, pero se parecía al gato de Cheshire, aunque con cara de tonto.

"Ojo", ha dicho mi hermano el maligno, "que tiene pedegree".


Y me ha enseñado un diploma en el que aparecían los padres del gato, y los cuatro abuelos del gato, y sus ocho bisabuelos y sus tatarabuelos, y todos tenían unos nombres muy extraños, como Tania Tarabina de la Buena Compañía, o Rudolf Cat Dagrado de Birmania, o Van Gal Van Turco de las Casas y Palacios, o Linda Tiffany Munchkin Perla. Nombres, en fin, por los cuales nunca, nunca, nunca, nunca he oído llamar a un gato.


He empezado a sospechar.


"Y el gato éste, ¿cómo se llama?", le he preguntdo a mi hermano.


"Vicentín", ha contestado.


Entonces yo le he dicho al gato: "Vicentín!", pero no me ha hecho ni puto caso. "Vicentín, Vicentín", insistía, y nada. Una de dos, o el gato sabe que en realidad se llama algo parecido a Seferino Cat Tow de la Compañía de la Buena o, como tiendo a pensar yo, "es tonto", he concluido. Entonces ha sido cuando mi hermano el maligno me ha hecho reflexionar.


Lo que voy a poner a continuación no es apto para aprensivos.


Preámbulos. Mi hermano el maligno ha repetido:


"Es de pedigree. Sus padres y sus abuelos y sus tatarabuelos y los tatarabuelos de sus tatarabuelos son todos hermanos. Y ya sabes qué pasa cuando la procreación queda en familia".


Aquí es cuando hay que dejar de leer.


Ahí va la conclusión de mi hermano el maligno: "Si los humanos fuéramos gatos, los que tienen síndrome de Down serían los más caros".


Dicho esto, debo cambiar de tema para anunciar que La Chirvi me ha dado un premio putada. Un premio putada es lo mismo que un regalo putada pero en premio.


Ejemplo: un regalo putada es cuando el tío con el que hace dos semanas que estás saliendo te regala... pues eso, un gato con síndrome de Down, con su título y todo. A ver cómo le dices tú que eres alérgica a los gatos. A ti te mola que el tío con el que hace dos semanas que sales te haga un regalo tan importante, pero por otro lado no sabes cómo asumir semejante responsabilidad. Cuidado, que eso no quiere decir que salga con La Chirvi, era una metáfora.



La cuestión es que el premio éste es muy exigente, y tienes que dar siete premios más, y decir por qué los das, y sigue una mecánica que me viene grande. Lo mismo que un gato tonto, al cual tienes que alimentar para que no se muera, y darle los mejores piensos, y peinarlo de vez en cuando. Pero lo peor es que tienes que explicar por qué lo haces. Y ahí sí que ya no llego, porque, volviendo a las metáforas, sería como si a tu gato síndrome de Down con pedigree li dijeras: "ahora te doy de comer para que no te mueras, ahora te doy un pienso muy bueno porque tú lo vales y ahora te peino para que no me dejes la casa llena de pelos".



No me gustaría darle un premio putada a nadie. Pero, por otro lado, tampoco me gustaría despreciar el premio que me ha hecho La Chirvi. Entiendo que hay unas reglas que seguir.



Por lo tanto, voy a dar siete premios, pero no voy a decir a quién van dirigidos. Soy tan generosa como quien abandona su gato Vicentín en la calle. El primero que lo pille, se lo queda. Tiene pedigree. Y al chico que me lo regaló... pues que se lo trague la risa de Cheeshire.

Premio al alcoyano que se fue en chándal y volvió con el perfume de un vellocino de oro en la sudadera. Es un héroe nacional y viva Suecia.

Premio al otro alcoyano que cambió una bombilla y vio la luz en los confines de su habitación.

Premio al maligno por ser mi hermano.

Premio al señor Naftalino.

Premio a quien eligió un mal día para abrir su cajón de sastre, y al ver que tenía los días contados tuvo arcadas y se quedó a cuadros, porque entendió que sería un muerto escribiente, y amaestró a un detective quien le dijo: "Hola, soy coco, lo tuyo es un Milagro porque tu ingenio está de capa caída y encima estás transgordo". Premio porque todavía tuvo fuerzas de contestar: "Pero qué churras son éstas, Vade Retro, cordero, tu vida es de mentira y no me cuentes zarandajas". Un filósofo del pincel apareció entonces y dijo: Klaatu Barada Nikto.

Premio a los que se quedan en la punta de la lengua.

Premio al colgado o la colgada que me lee desde Kazajstan y a quien lo hace desde Isle of the Man por haberme descubierto lo lejos que puedo llegar.

Et voilà. Los agradecimientos y las referencias a todos los santos los haré en su lugar y momento pertinentes.

Bonsoir.

7 comentarios:

La Chirvi dijo...

Qué grande eres, hijalagranputa.

al dijo...

Eso no es un premio, es un gremlin. ;-)

Galahan dijo...

Jajaja, grandes premios, sí señora.
Me parece genial llamar a un gato Vicentín y más en estos tiempos chanantes.

Me alegro de volver tras la odisea de los graciositos y ver que su fino humor sigue intacto y alegrándome las mañanas. Muy bueno :)

Zebedeo dijo...

Lo de los gatos con pedegree les pasó a los borbones muchos años, ahora se les da por casarse con periodistas separadas para mejorar. La verdad es que tiene cara de tonto, digo el gato, eh, no vaya a ser que te secuestren tu blog y el mío.

Gran putada recibir ese premio que te han dado, menos mal que ha mi no me tocado porque yo los guardo en un cajón de sastre bajo llave y sólo lo abro cuando estoy bajo los influjos de Baco. Por cierto ¿quieres un gato? Atchuuus :-)

Luigi dijo...

Tras tan brillante engranaje, no cierre por melancolía...

vaderetrocordero dijo...

Quiero agradecer, visíblemente emocionada, la jodienda de este premio a su gato. Espero instrucciones.

Ficticio dijo...

A ver, vamos a ver, ver, ver, ya ni me acuerdo, a mi, mi hermano, el satanás, me dijo una vez que creia que los seres humanos evolucionamos de los síndromes de Down.

Buenos premios.