miércoles, 27 de junio de 2007

La rebelión de las grúas

Esta mañana, las cuatro grúas que se ven desde mi ventana se mueven frenéticas. Eso quiere decir que va a llover, creo. Las grúas se mueven y bajan el gancho, y una recoge a la gitana que vende bragas y tangas en la boca del metro, como si fuera un regalo de una máquina expendedora de feria. Lo que pasa es que, en las máquinas expendedoras de feria, el gancho está flojo para que no puedas pillar ni el osito de peluche ni el reloj Casio.

La gitana se agita en el gancho de la grúa amarilla, que parece que no está flojo, menos mal, y de la falda le caen a la gitana todas las bragas y tangas que no va a poder vender hoy. Llueve, en efecto; llueven braguitas de una pirata marca princesa, y la gente mira hacia arriba. La gente nunca mira hacia arriba porque tiene tortícolis, porque por las noche la gente no duerme bien.

La gitana se queda allí colgada, mientras las otras tres grúas amenazan con agarrar al yonki que señala dóne puedes aparcar en un parking vacío, o a la farmacéutica lesbiana que ha ido un momento al banco, o a ese anciano jubilado al que tanto le gusta mirar y admirar las obras del barrio en destrucción.

A mí me da un poco de miedo salir a la calle y que el gancho de una de esas grúas me agarre. Me pesque como a un pez de secano. Esta mañana llevo falda y no quiero que nadie me vea las bragas.

3 comentarios:

Abraham dijo...

Hay tantos cches y tanta gente y tantas señoras con sus portátiles y sus maletines de portátiles tan bonitos viajando en trenes de cercanias atestados al 50% de inmigrnates. No solo hay lesvianas en las farmácias sino también en los locales de crédito inmediato donde se articulan una serie de estrategias para hacerte ver una serie de cosas q ni con un tripi.

Mejor no salir a la calle. Por que te encuentras a una de gente, haciendo cosas y exiviendo sus cuerpos y a los que nos queda un poco de pudor y no queremos ir enseñando nuestra ropa interior, nos van a forzar, nos van a obligar, nos van a enganchar, nos van a zarandear y la espalda con sus vértebras nos van a desoyuntar.

Mejor quedarse en casa viendo "La estanquera de vallecas"

al dijo...

A mí lo que me tiene enganchado es este blog. Afortunadamente, no llevo falda, ni siquiera escocesa.

James Joyce dijo...

Podrías plantearlo al revés. Ponerte unas bonitas bragas y salir a lucirlas.
Vale, vale, no me llaméis pervertido. Yo sólo pasaba por aquí...