jueves, 22 de mayo de 2008

Cadáver Exquisito

Bueno, esta tarde he quedado con el psicópata del manuscrito. Como, una vez leído el libro, corroboro que existen bastantes posibilidades de que me asesine, tengo dos opciones. Una es llamar a la Policía, pero a ver qué les cuento, porque no hay más pruebas que una novela inédita y este blog, sin nombres propios en ningún sitio. Hola, qué tal, miren señores agentes, éste es el presunto psicópata que presuntamente va a matarme, y presunto, en portugués, quiere decir jamón.

La otra posibilidad precisa de vuestra colaboración.

Sí, Bastian Baltasar Bux, te estoy hablando a ti, te llames como te llames, hijo de la gran Luna.

Vamos a hacer de mi cadáver una auténtica delicatessen. Así que propongo lo siguiente: el primero que se atreva a hacer algún comentario, prolongará mi historia durante unas líneas. El segundo que comente deberá hacerlo a continuación del primero. El tercero seguirá el hilo del segundo. Y entre todos descubriremos qué ocurrirá esta tarde.

Mi vida depende de vosotros. Salvemos el reino de Fantasía.

19 comentarios:

martin dijo...

Mel saldrá de casa esta tarde. Llevará en una bolsa de plástico de Mercadona el manuscrito del loco y un cuarto de jamón portugués, para poder llamarle "presunto" al tipo sin ambages.

(arafat) dijo...

Antes de la sensacional interviú, para a tomar una cerveza de despedida con (arafat) en un lugar indeterminado, respetemos la privacidad para ahorrarnos afluencias. Cariacontecidos, ojopláticos y turulatos por el giro determinista que ha tomado el asunto, hablan de todo y de nada, aquella Nada que amenazaba al gitanaco de Atreyu.

Él pregunta: ¿Cuánto de cierto hay en esa historia?
Ella contesta: The neverending one? Never mind. ¿Qué he hecho yo para merecer esto?

(Guiño a cámara. En aquella peli el asesino también era un jamón.)

Él la obsequia con un limón tratando de sorprenderla, pero ella lo veía venir. Sabe Dios por qué. Ella marcha.

al dijo...

Y se marcha por el Pantano de la Melalcoholía, que está donde Atreyu perdió el caballo. Allí se tropieza con un armadillo hembra.

–Hola, eres la Vetusta Zara Etrusca. –Así habla Zara Etrusca, en segunda persona–. ¿Sabías que presunto en portugués también quiere decir cadáver?

Mangamoncio dijo...

Pero cuando la conversación se va a poner interesante, pues Mel acaba de recordar un chiste sobre un jamón y dos dentistas magrebíes, un fragmento de meteorito impacta en la tierra justo en el lugar donde hacía dos segundos se encontraba el armadillo hembra. Mel se queda sola y cariacontecida, pero sabe que mientras siga recordando la palabra "presunto" la Nada no se la tragará. Y así, confiada, alegre y sospechosamente indiferente al fétido olor de las vísceras aún palpitantes del armadillo hembra, Mel se aleja canturreando por el camino de baldosas amarillas para encontrarse con el psicópata del manuscrito.

medio cobain dijo...

el camino de baldosas amarillas va a parar justamente hasta una boca de metro. baja las escaleras entre la multitud casi sin tocar de pies al suelo. es curioso pero " entran más personas al metro de las que salen" por qué será se pregunta. se escucha una música lejana que no llega a distinguir. camina rauda por un pasillo que parece no terminar nunca. de repente unas escaleras mecánicas y richard clayderman al piano sorteando viajes en un dragón blanco de la suerte. fújur, el dragón, ve a mel desorientada y le guiña el ojo. ella, que se las sabe todas, se acerca al pianista y compra un boleto.
premio!!

eSadElBlOg dijo...

Mel se aleja. Lleva en el bolsillo un boleto rascado. Bajo la tinta gris se leen las palabras "vale por un único deseo". Le da la vuelta al boleto, no hay condiciones, ni explicaciones. No sabe si tiene que formular el deseo en voz alta o escribirlo en un post it verde y colgarlo en la puerta de la nevera. Camina con un deseo en el bolsillo tratando de encontrar cual es deseo más oportuno en este momento. Salvar la vida es razonable, pero gastar un deseo en un romance le parece más apetecible. Inevitable pensar entonces en matener un romance con el psicopata pero...no le acaban de gustar esa cejas tan pobladas. Entra en los chinos dispuesta a encontrar un arma. Compra unas pinzas de depilar y unas galletitas de la suerte. 2 euros de inversión.

chexpirit dijo...

Pilar se queja del hurto de sus pinzas y Mel se percata de que las galletas, debido a un error tipográfico, son galletas de la muerte, con un mensaje de mal augurio en la notita de dentro. El mensaje reza: "Filetes de teta de empleada de El corte inglés a mitad de precio". Mel recuerda que aún tiene un deseo que pedir, pero sucumbe a la tentación de abrir la segunda galletita y ve escrito...

Zittric dijo...

..."no te fíes de tu suerte, pronto te dará por la espalda". Mel se mete la mano al bolsillo para corroborar que aún tiene su boleto para un deseo, mientras siente un escalofrío que le recorre la espalda, pensando "y yo cuándo he creído en la suerte?", aún así prefiere salir y seguir por el camino amarillo directo a su encuentro con el psicópata, quien, al otro lado de la ciudad, sonríe como si supiera el fin de estos mensajes.
Mientras Mel...

oranyina dijo...

se acuerda del ´presunto´jamón y el entra el hambre. Lo devora y se da cuenta del timo. Las toallas de Portugal no secan... y el jamín no sabe.
Mel desea que su presunto asesino sea tambien de saldo, o de pega o de jamón del malo. Mel desea, también, que sus deseos pendientes no se cumplan y que él no sea Él.

De todos modos y entre rodeos y divagaciones se acerca al lugar del encuentro.
Solo le queda doblar una esquina y desdoblarse en dos: la Mel valiente que no teme a los buenos escritores y la Mel tímida que espera encontrarle y derretirse en su presunto.

la guardiana dijo...

Dobla la esquina y ahí esta el presunto, con una sonrisa maliciosa en sus labios y las cejas depiladas. Qué cabrón lo sabe todo piensa Mel. Por suerte consigue desdoblarse en sus dos partes y esconde a la Mel tímida en el bolsillo junto al boleto del deseo.

Él le saluda, le da la mano y le invita a entrar a un presunto bar al otro lado de la calle. El bar se sale del camino de baldosas amarillas y esto frustra un poco a la Mel valiente que se sentía segura con sus zapatos, recuperados del infierno, sobre las baldosas amarillas.

El bar está vacío y el camarero se ilusiona desmesuradamente a ver entrar a dos clientes.

"¿Qué te ha parecido el manuscrito?" le pregunta a Mel, aun con su sonrisa maliciosa dibujada en sus labios.

Ficticio dijo...

Bonito luc mortecino

Benjuí dijo...

Ella duda. Si lo sabe todo, ¿Por qué pregunta?

- ¿Qué quieren tomar los señores? (Pregunta el camarero solícito)

Pausa. La chica de las piernas bonitas medita si un blanco del Penedés resultaría más adecuado para la ocasión, pero se decide, una vez más, por la cerveza. El escritor sabelotodo pide un zumo de manzana, hay que joderse. El camarero reprime el gesto de sorpresa y se aleja.

- Bueno -insiste el inédito- Nos hemos citado para que me dieras tu opinión, no creo que te sorprenda mi impaciencia aunque, si lo prefieres, podemos comenzar hablando del tiempo.

Ella está pensando que, en realidad, no tiene por qué. Que aquello es un lugar público y puede negarse públicamente a darle su opinión. Aunque hay poco público, por cierto. Sonríe mirando fijamente a los ojos del sabelotodo: sonreír y mirar fijamente a los ojos del interlocutor siempre le ha dado buenos resultados en las ocasiones difíciles.

el agus dijo...

El camarero, en un alade de destreza, ha conseguido apoyar la copa de cerveza en la barra desde su silla de ruedas sin derramar una gota de esa perfecta corona de espuma que exhibe. Más parco con el pelado de las manzanas, desiste y opta por poner un mosto al escritor, que ya vigila ese gran cuchillo manzanero que yace encima de la barra.
-Tienes sed, Mel? Te has doblado media copa de un trago...o son nervios irrefrenables.
El camarero se dirige a por un aperitivo pero pincha por el camino...

iza dijo...

vaya, piensa Mel, si al menos recordara cual es el siguiente paso según el análisis estructural del jodido Porpp... ¿apuro la cerveza de un trago?, ¿socorro al camarero?, ¿pido ya el deseo?... aisss

Anónimo dijo...

Mientras Mel se debate en sus pensamientos, intenta ganar tiempo pidiendo una segunda cerveza.
El inédito la mira fijamente y le pregunta:
-¿Qué te parece el desenlace de la novela, justo después de que los protagonitas queden en un bar y la chica que va a morir pide una segunda cerveza? Página trescientos cuarenta y dos, por si quieres repasarlo...

chexpirit dijo...

El loco locuaz tiene dibujada en el rostro una sonrisa irónica. Su mirada se torna desconcertante por momentos y se asemeja a la de un enfermo mental sin medicación. Mel nota como la frecuencia respiratoria del psicópata se incrementa al mismo ritmo que su miedo. Cuando de repente éste da un puñetazo en la mesa que sobresalta a todo el bar que se queda mirandolos atónito. Este hecho no parece importar a su compañero que le clava sus ojos en ella como si quisiera traspasarla.
La gente del bar vuelve a sus conversaciones y el escritor del manuscrito dice a Mel en voz baja:
Pon la mano en el manuscrito y nota có crece conforme alargo en mi mente el proceso de tu muerte.
Mel se plantea pedir el deseo y hacer que todo esto acabe, pero su curiosidad le puede y palpa el manuscrito y nota como se engrosa como si se generasen nuevas páginas en su interior. Páginas y páginas de su agonía y sufrimiento.

MISTER dijo...

Mel se sentía entre la espada y la pared y no creía prudente demorar más su respuesta.

La verdad, dijo tragando saliva, creo que deberías trabajar un poco más en el libro. Me dio la impresión de que está todo un poco como traido por los pelos... ¿no crees?
Pues no, dijo el psicópata, golpeando de nuevo la mesa y haciendo que los 4 gatos del bar volvieran a prestar atención.
Ahora, el libro parecía menguar un poco... qué raro...

Anónimo dijo...

Inseguridad. El tipo es un inseguro, y cuando se le pone en cuestión recula: ésta es la clave, piensa Mel a toda velocidad.

- Pues a mí me parece que no te lo has trabajado gran cosa, la verdad. No es que esté mal escrito, no -a ver si lo estropeaba ahora- es que podría estar mucho mejor, y es una pena. Además, el lenguaje es, ¿cómo te diría yo? Un tanto ramplón, no sé cómo explicarte...

el agus dijo...

Muy buena idea la tuya.
saludos
El Agus