domingo, 17 de febrero de 2008

La morsa vampiro

A los guionistas de mi vida se les ha ido la mano con los tripis, y me ponen cada día en situaciones más surrealistas.

Ayer mismo, por ejemplo, había un tipo haciendo ruidos estridentes en el piso de abajo, me asomé al balcón y grité: "Eh, el de las obras!", porque los sonidos que emitía parecían sacados de una sierra mecánica; quizá estuviera descuartizando a la panadera, no sé.

La cuestión es que era la hora de la siesta, y al verlo por la ventana, lleno de polvo blanco y no de sangre (y el polvo blanco podía ser yeso, pero también harina de la panadera descuartizada), al verlo por la ventana donde se había asomado advertido por mis gritos, le dije: "¿Podrías parar un rato? Me bastaría con media hora. Es que ya me has despertado esta mañana; trabajo por las noches y quiero descansar. Con media hora me bastará".

Contra todo pronóstico, en lugar de subir a cortarme la cabeza, el hombre se detuvo durante hora y media, tiempo que dediqué a tener un sueño extraño bastante comercial. Se trataba de la típica película de terror en la que aparece una casa encantada; con la diferencia de que no era una casa antigua, sino uno de esos chalés nuevos, de urbanización en construcción, que dan bastante más miedo.

Yo era la típica protagonista de esas películas, consciente de lo que me iba a pasar y de lo que me tocaba hacer: primero ver cosas raras, como sombras y niños colgados del techo boca abajo; luego, algún familiar muerto en la bañera. Después tenía que ponerme a chillar, y finalmente, debía salir corriendo.

Eso hice, al final del sueño: salí corriendo a cuatro patas, porque me había convertido en un ser espeluznante, tal vez un zombi, quizás una mujer-perro. Corría a cuatro patas, y a mi alrededor los árboles se habían convertido en personajes de Tim Burton. También yo era alguien extraño, alguien que no acababa de ser yo. Alguien monstruoso que daba miedo, pero que, a la vez, estaba muy, muy asustado. Y que tenía un único cometido: huir.

Me despertó el timbre de la puerta.

Cuando fui a abrir, aún tenía la sensación de ser una especie de Manostijeras, tan peligrosa como desgraciada. En el descansillo, estaba el hombre de los sonidos estridentes, cuyas manos y brazos, en efecto, eran sierras mecánicas.

Dijo: "Quisiera seguir construyendo para destrozar tus pesadillas".
Contesté: "Soy una rompesueños".

Le invité a tomar una cerveza que yo misma tuve que llevarle a la boca. Y me contó que él, de pequeño, había sido un niño lagarto con escamas en la cabeza. Su relato me escamó.

Resulta que era un ser tan raro que lo deportaron al Polo Norte, donde, por lo visto, envían a todos los freaks. Allí está la Fortaleza de la Soledad, por ejemplo, en la que se crió Superman.

Al principio, todo iba bien. Los allí reunidos eran tan peculiares que acabaron por no ser conscientes de su propia diferencia. Es decir: todos eran iguales por ser precisamente distintos. Siempre tenían frío. Hasta allí llegó Raspa, el pez de la biblioteca del Ateneu, que tiene tres ojos y una joroba.

El problema llegó después, con los vampiros, a quienes desterraron en el Polo Norte como a todos los demás. Los vampiros son parásitos, siempre están sedientos. Y las noches, en el Ártico, son muy pero que muy largas.

La diferencia se marcó en el lugar donde la diferencia los hacía iguales, y unos tuvieron que aprender a evitar a los demás. La noche los cegaba a todos: de miedo o de ansia. Oscuridad.

La morsas no pudieron escapar de la huida. Con la de grasa que llevan encima, no bastaban las estacas.

El niño lagarto se insertó sierras mecánicas.

El Polo se caldeó. Estalló una guerra encarnizada y descarnada.

No estoy gorda, no parezco una morsa vampiro. Pero trabajo por las noches. Eso le dije al niño lagarto para que me dejara dormir la siesta. Era mentira, una mentira cuyo objetivo era tan simple como descansar.

Pero el niño lagarto con sierras mecánicas en lugar de brazos lo tiene claro: el trabajo nocturno es una excusa para chupar sangre, vidas, esencias. Intenté convencerle de que se equivocaba conmigo: soy su vecina, pero no su enemiga. "Nunca me he comido a nadie", insistí, aunque los absorba.

Volvió al piso de abajo, desde donde el niño lagarto destroza pesadillas y mi sueño.

Mi vigilia hace de vigía para que no me muerda eso que hay más allá. Y que parece una mala película de serie B en Antena3 los días de resaca.

19 comentarios:

humo dijo...

Hace siglos que no tengo sueños tan largos. Me gustaba atraparlos recién me despertaba y luego escribirlos; siempre resultaban más misteriosos cuando los releía que mientras los vivía.
En fin.
Ahora sólo sueño cuando tengo que soñar que pierdo el bolso, o que estoy en una ciudad extraña donde debo encontrar a alguien, o que voy en un tren en dirección contraria a la que debo. Todo muy rápido y muy anodino.
Freud sabrá.

iza dijo...

Es el humo, que disipa los sueños.

Ficticio dijo...

La marcha zombie hubiera estado bien, marcha zombie de ayer, yo tampoco fui.

que miedo...

Superman ahora es negro.

Sabes que la pequeña llama de candela está bien escondida, guardada y oculta.

medio cobain dijo...

cuando fumas si duermes no sue�as.
cuando fumas si no duermes sue�as.
cuando fumas mucho ni sue�as dormido, ni sue�as despierto y la peli de las 3 de la tarde te da igual. s�lo piensas en que el ni�o lagarto acabe de desconstruir.

MALiZiA dijo...

hola, pasaba por aquí, vengo viajando por los blogs. Me gustó el relato, yo también hace mucho que no tengo pesadillas, pero si hombres que hacen ruido y no me dejan dormir.
saludos.

vaderetrocordero dijo...

Resulta dificil establecer en que parte de todo esto te despertaste de verdad. Seguramente aún no lo has hecho.

"Teléfono rojo! Barritas de merluza! Un pingüino de chocolate se desliza por una polea!" Esto no lo digo yo, lo dice un amigo mío, el meister, cuando estamos bolingas (o soñando).

Sophie dijo...

Raspa, mi pequeño náyade deforme, si él supiera que aparece tan cruelmente satirizado en un blog...

al dijo...

Si el tipo del Ártico es tu vecino de abajo, tú debes de vivir en el Sobreártico, ¿no?

el agus dijo...

Quiero saber donde pillas esos tripis que te hacen levantarte 15 metros de la realidad. Por lo demás, sigue soñando, lo haces estupendamente.
Yo, normalmente, sueño cosas raras también. Decenas de pensionistas violentos y sin piernas que, a los lados de mi cama, me agarran las extremidades mientras una subjefe de la Residencia a la que pertenecen, intenta comerme la boca sin reparos...Normalmente me dejo y disfruto.
Saludos.
Agus

I AM THE EGGMAN dijo...

Salta a la vista que las morsas vampiro suponen una relativa amenaza para el ser humano. Mexplico: Por pura definición, el vampirismo sólo se propaga a seres de mayor envergadura; el murciélago puede morder el cuello de un ser humano sin mayor complicación, no así una morsa que ve su radio de propagación reducido a vacas marinas, osos polares recios y aquellas ballenas que se dejen hincar el diente. Por otra parte, y como no tardaron en descubrir los habitantes de la Estación Polar Cebra, no es agradable verse ensartado por tan tosco colmillar. Vampiros con estacas en la boca.

COSAS QUE UNO ENCUENTRA MIENTRAS REDACTA ESTE POST:
1. La editorial Morsa publica a juanjo sáez.
2. El niño reptil se hace torero: http://www.fotolog.com/elmundialito/21054831
3. La pesadilla de toda morsa:
http://www.youtube.com/watch?v=Thq6248lYVs&feature=related

Richard Ramirez dijo...

La explicación al último aquí:

http://es.wikipedia.org/wiki/The_Goddess_Bunny

Mel Alcoholica dijo...

Mierda! Richard Ramírez se ha colado en casa. Ahora se pondrá a fumar sobre mi cara mientras duermo.

¿De verdad es mentira la verdadera verdad de 'Obedece a la Morsa'????

Confesiones de una joven editora echada a perder dijo...

4. La editorial Morsa publicó un libro de Juanjo Sáez Y Marc Piñol, a este último le publicará la editorial Melusina en este 2008.

5. Los nombres de ambas editoriales empiezan por M, y tanto las morsas como el hada Melusina son seres pseudo-acuáticos.

Manchuriano, te toca.

The manchurian candidate dijo...

OBEDECE AL AMOR S.A.
Si Mel melo permite demostraré que no soy un melifluo melindroso aceptando reto que melanzas.

6. En el Ártico, dada la intermitencia del sol, los habitantes son la mitad del año albinos y la otra mitad socarrats. Un albino es un jambo lechoso cortico de melanina. Aquí podemos ver a uno tocando una suerte de melotrón, melopeya para tus oidos de melomana:
http://www.youtube.com/watch?v=IA00Wug6uyc&feature=related

7. Por "ser pseudo-acuático" yo entiendo un animal que no se moja, que vota en blanco, ni fú ni fá, ni chicha ni limoná. Cuando está claro que al pan pan y albino vino.

CITA DEL DÍA (vecino de las motosierras):
"Yo soy el niño lagarto, yo parto y reparto".

Diario íntimo de una chica formal dijo...

Bien dicho, Manchúreo. Propongo una sentada piojosa en este apartado de comentarios. Nos deshidrataremos juntos conversando sobre crisálidas y huesos huecos en este post ad aeternum. Mi credo del día, a quien pueda interesar: Pienso votar a Ciutadans y negarlo por los siglos de los siglos amén. Que n´aprenguin!

Manchurrón dijo...

PERPETUUM MOBILE
!Ea! A falta de un apartamento me instalaré en esta cuadrícula: 14,17 centímetros cuadrados y posibilidad de ampliación. El único hogar que nunca para de crecer, réplica exacta del universo a escala microbiana y con forma de buzón. Sea esta nuestra populosa Fortaleza de la Soledad, nuestra granja de hormigas. Jornada de puertas abiertas en Guadalix de la Sierra. Pueden ustedes admirar los inesperados brotes que le surgen a Mel. Si se portan bien prometo excursiones, sesudos análisis de texto, vasectomías y actividades extraescolares. Los jueves: Grullas de papiroflexia.

Aparatoso a la par que práctico, el llavero del supermán.
http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Superman187.JPG

Hablando de, tengo algo ques tuyo, Mel.

Anónimo dijo...

allaaa! que movidas os traéis...
Por cierto,creo que se quien es Raspa o por lo menos su creador y antepasado,que inicialmente se engendró en un estanque de agua contaminada por la central nuclear del Sr.Burns, luego paso a estar en una pecera en su despacho y después Bart Simpsom se le llevo a su casa, y creo que dejo constancia antes de irse del embalse, porque ocasionalmente se ven saltar tres ojos o mas,en vez de dos,por aí.
Uno de ellos habrá llegado hasta la biblioteca del ateneu y posteriormente y como es lógico fué al polo nosecual, a la fortaleza de la soledad, en representación de toda su familia, porque que clase de pez con tres ojos o mas, que tiene bultos y cambia de color sería, si no hubiese pasado una día aunque fuera en la fortaleza de la soledad, con el niño escamas y brazos-sierra, y demás.

Anónimo dijo...

[URL=http://imageshack.us][IMG]http://img444.imageshack.us/img444/2365/sat06bu1.jpg[/IMG][/URL]


RASPA

Mel Alcohólica dijo...

Jajajaja, Anónimo, eres un crack.

Quisiste decir:

http://img444.imageshack.us/img444/2365/sat06bu1.jpg

¿verdad?